Cobalto

Acuarela / Papel, 30×40 cm

Cuidó su sombra desde pequeña. Hija de una hormiga obrera y de un padre sin rostro, creció de golpe y supo añadir capas de queratina a su piel. Pudo con los derrumbes apuntalando sus muros y se levantó todas las veces que la injusticia la empujó contra el suelo. Todavía pasea con su bastón por las calles de su barrio, orgullosa del reguero de vida que perpetuarán sus nietos.

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